Tener una mascota puede ser una alegría, pero también supone una responsabilidad. Y aunque cada vez son más los que tienen una en casa, las cifras de abandono no disminuyen tanto como deberían. Por eso, si te estás planteando tener un gato, vamos a contarte cómo adoptar un gato.
¿Por qué vamos a contarte cómo adoptar uno? Porque la situación de los animales de compañía abandonados en España sigue siendo crítica. Y es que aún es necesaria una mayor concienciación de la sociedad respecto al problema del abandono de animales.
Más del 90% de los gatos que se recogen en las protectoras han sido encontrados en la calle. Por este motivo, muchas de estas protectoras han optado por empezar a gestionar colonias de gatos callejeros dedicándose a su alimentación, esterilización, control de cría y control sanitario.
Pero, esto no es una solución permanente. Lo mejor que podría ocurrirles es que alguien los acogiera. Así que si estás preparado para que llegue un nuevo miembro a tu familia… ¿Por qué comprar uno? ¿Por qué no adoptarlo? Te aseguramos que estos mininos tienen mucho amor para dar. ¿Te animas? Por si tienes alguna duda al respecto, nosotros te vamos a explicar cómo adoptar un gato.

Requisitos para adoptar un gato
Suponemos que si te has planteado tener una mascota eres consciente de todas las responsabilidades que eso conlleva. Adoptar a un animal supone un gran compromiso, puesto que estos animales han sido abandonados y necesitan un hogar seguro y estable, por lo que los futuros duelos deben superar los siguientes requisitos en las protectoras:
- Ser mayor de edad.
- Comprobante de domicilio: Un documento que demuestre que el lugar donde va a vivir el gato es de tu propiedad o vives allí de alquiler.
- Contrato de adopción: En este contrato que firmarás te comprometes a cuidar del gato y mantenerlo en las mejores condiciones, a brindarle los cuidados veterinarios que necesite, a no utilizarlo para cría, a comunicar a la protectora cualquier cambio y, por supuesto, a no abandonarlo.
- Cubrir los costes: Sí, adoptar tiene un coste, pero se trata de una donación para cubrir los costes veterinarios que ha tenido el animal en la protectora.
Aunque se trata de unos requisitos aparentemente sencillos, debes tener en cuenta que la protectora tiene derecho a no entregarte al gato si considera que no cumples alguno de los requisitos que exige. Ellos velan por el bienestar de los animales que recogen, así que esperan que tu compromiso con estos mininos sea igual de serio por tu parte.
¿Hay diferencias entre adoptar a un gatito o un gato adulto?
Si el animal adoptado es un gatito y tenemos la suerte que haya pasado los primeros meses de vida con su madre y hermanos, será de gran ayuda en el proceso de adaptación a su nueva vida, ya que habrá aprendido a sociabilizar, a tener hábitos de higiene y control de los mordiscos…
Si por el contrario se trata de un gato adulto y proviene de una entidad, vendrá con más información y los datos sanitarios actualizados; además, podremos tener información acerca de su carácter y en algunos casos, de su pasado. Son animales que suelen adaptarse perfectamente a su nuevo hogar igual que sucede con los gatitos, aunque no olvidemos la importancia de seguir las normas que nos ha dado la protectora para que la llegada al nuevo hogar sea lo más segura, cómoda y tranquila para el animal.

